¿Te gustaría sacarte un gato de la manga?

Perros y gatos bajo la lupa de los científicos es un libro de Nórdica Infantil para los amantes de los animales que quieren descubrir los secretos, curiosidades y detalles de sus mascotas favoritas que han descubierto los científicos. El texto es obra de Antonio Fischetti y las ilustraciones son de Sébastien Mourrain.

¡Compartimos un capítulo de Perros y gatos en nuestro blog para que empieces a disfrutar con esta nueva manera de ver a tus mascotas!

Sacarse un gato de la manga

Gatos hay para todos los gustos. Podemos contentarnos con el clásico gato callejero, o bien podemos preferir un gato de raza. Si te gustan peludos, elige un gato persa o uno de Angora. Si lo quieres prácticamente sin pelo, opta por la raza de los esfinge. Hay gatos orientales como los siameses, gatos con las orejas caídas hacia delante como el fold escocés, y otros que parecen panteras como el bengalí o el savannah. En total, se calcula que hay cerca de sesenta razas.

Todos los gatos domésticos proceden de los gatos salvajes que se acercaron, hace aproximadamente unos 10.000 años, a los asentamientos humanos. En un principio, los dos salían ganando: el gato recolectaba los restos de comida y el hombre se libraba de los ratones.

Perros y gatos contraportada
Con el paso del tiempo, a partir de estos gatos salvajes se crearon las diferentes razas. Esto es posible haciendo que se reproduzcan entre ellos gatos que cuentan con características peculiares. Por ejemplo, podemos cruzar gatos dentro de una comunidad en la que tengan el pelo largo. Así nació la raza Maine Coon, a partir de los gatos que vivían en los bosques de los Estados Unidos. También se puede inventar una raza a partir de un gato que presenta una anomalía. En 1966, un gato callejero de Canadá dio lugar a una camada de gatos sin pelo: al hacer que se reprodujeran entre ellos surgió la raza de los esfinge. Y no son los únicos cruces posibles. Por ejemplo, el gato bengalí fue obtenido cruzando un gato doméstico con un felino salvaje, el gato leopardo.

Aunque se puedan crear nuevas razas, puede ser peligroso para los gatos. De hecho, una raza comporta criterios morfológicos muy precisos. Para obtenerlos, se puede hacer que se reproduzcan entre ellos gatos muy cercanos al estándar de la raza. Esto hace que los cruces de gatos emparentados sean frecuentes, así que se puede decir que todos los gatos de una misma raza son un poco primos. Esta consanguinidad favorece las enfermedades de origen genético. También aparecen enfermedades propias de cada raza. Por ejemplo, los problemas cardíacos de los esfinge, o los problemas de cadera de los Maine Coon debido a su peso. ¡Ser demasiado perfecto no es bueno para la salud!

Perros y gatos

La particularidad de las razas de gatos es que todas han sido creadas siguiendo criterios estéticos. No ocurre lo mismo con los perros, que son elegidos no solamente por su físico, sino también por su comportamiento; por ejemplo, la obediencia, las aptitudes para la caza o que no pierdan de vista un rebaño de ovejas. ¿Podríamos seleccionar igualmente a los gatos según su comportamiento, y tener un día, por ejemplo, una raza de gatos capaces de obedecer como lo hace un perro? Quizá, pero llevará su tiempo. ¡Aún tardaremos en tener gatos policía! Pensándolo bien, mejor así.

Pasará mucho tiempo hasta que el gato sirva para algo más que para cazar ratones, y eso cuando lo consigue… Si no, siempre podemos admirar su belleza, sin más. Ya es más que suficiente, por lo que el gato callejero no tiene nada que envidiar a los gatos de raza.

• Una historia del libro: Perros y gatos bajo la lupa de los científicos (en català)

• Nórdica Infantil: Facebook

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