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El nombre de tu gato: T. S. Eliot explica en verso por qué elegir bien es tan importante (¡y complicado!)

En Nórdica, entre otras muchas filias literarias, sabéis que somos de gatos. No han sido uno, sino cuatro, los títulos que giran alrededor de nuestro felino predilecto. Después de El paraíso de los gatos, Perros y gatos bajo la lupa de los científicos (Nórdica Infantil) y El gato con botas, nos lanzamos a por el sentido del humor y el afecto de T. S. Eliot en los poemas de su libro El libro de los gatos sensatos de la vieja Zarigüeya.

 

 

El autor de La tierra baldía descubre aquí una faceta inédita y totalmente diferente, guiada por la imaginación gatuna. En cada uno de los poemas de El libro de los gatos sensatos de la vieja Zarigüeya, entre hilarantes y entrañables, el lector y amante de los gatos encontrará incontables guiños e historias para sentirse identificado. ¿Habrá alguno de los gatos que describe T. S. Eliot parecido al tuyo?

Compartimos el primer poema del libro, que habla de algo no menos importante: La importancia y los intríngulis que tiene ponerle nombre a tu mascota. ¿Creéis que tiene razón? ¡Adelante con los versos gatunos de T. S. Eliot!

El nombre de los gatos

Ponerle nombre a un gato, no te asombres
es cosa complicada y no banal.
Seguro que piensas que estoy muy mal,
pero es que un gato ha de tener tres nombres.

De ponerle el primer nombre se encarga
la familia. Serán nombres de gente
común: Pedro, Gabriel, Ana, Vicente.
Ya veis, la lista puede ser muy larga.

Claro que algunos prefieren la opción
de emplear nombres más rebuscados
en los eufónicos tiempos pasados:
Electra, Godofredo, Napoleón.

Pero los gatos, que son muy soberbios,
han de emplear apodos contundentes
que les ayuden a ir entre las gentes
con paso firme y sin perder los nervios.

Son nombres que no podrás pronunciar
sin trabucarte: Munkustrap, Walstato,
Bombabulina, Explorer. Cada gato
ostenta así un nombre particular.

Queda otro nombre, pero no hay accesos.
Sólo el gato conoce el tercer nombre
y nunca lo dirá a un hombre
por mucho que lo mimen con mil besos.

Así que, cuando un gato ensimismado
contemples, es seguro que, coqueto,
en su mente repite el gran secreto,
como un mantra sagrado

impronunciable
pronunciable
pronuncimpronunciable
inescrutable, hondo, singular,
su Nombre de verdad.

T. S. EliotEl libro de los gatos sensatos de la vieja Zarigüeya

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Tren de John a Berger

Crónica de un viaje escrita por Leticia Ruifernández

Cuando John Berger murió, en enero de este año, quienes lo conocimos sentimos un vacío enorme. ¿Quién cómo él iba a dotar de sentido a lo que nos ocurría? ¿Quién iba a trazar los caminos de la resistencia ahora?

Quedaba su obra, claro, pero leer es casi siempre una tarea solitaria y lo que necesitas cuando se te va alguien amado es juntarte a recordarlo, reconocer que para el otro también era tan importante como para ti. Hablar de sus maravillas, de todo eso que el que ya no está no puede certificar con su presencia. Un rito de despedida.

En mi caso pude vivir los meses posteriores a su muerte inserta en mi libro más querido de él: Y nuestros rostros, mi vida, breves como fotos.  Porque justo cuando John se fue estaba empezando a ilustrar una nueva versión que le había propuesto hacer a Nórdica Libros.

Foto de Elvira Megías.

Fueron meses muy ricos. John ya no estaba, pero Yves, su hijo y también pintor, me acompañó mucho ofreciéndome la confianza que necesitaba para hacer un trabajo como ese. El libro estaría listo para cuando acabara el verano.

Se conjugaron los astros para que en septiembre viniera Yves Berger a Madrid, justo cuando viajaba también a Europa Ramón Vera, el traductor y amigo de John en México. Había que aprovechar y hacerle a John una despedida, un reconocimiento, un homenaje. Cuando se lo propuse a la gente del Círculo de Bellas Artes se entusiasmaron con la propuesta.

John se empeñaba en vida en trenzarnos a unos con otros. Nos ponía en contacto al igual que él se empeñaba en trabajar aliándose con otros. Siempre estaba buscando qué podíamos hacer juntos.  Pensamos en llamar a toda la gente que tanto quería a John para participar en el homenaje, todos esos seres que amaban a John, porque no había más remedio que amarlo una vez lo conocías. Y uno tras otro, todos fueron diciendo ¡Sí!

El reto estaba en crear una manera que permitiera que convivieran todas esas voces en el escenario y no matar al público de aburrimiento, en un evento infinito.  Evidentemente, todas esas voces tenían mucho que contar, pero lo que había que transmitir no era todo. Era, más bien, una plegaria…

Así se nos ocurrió la idea del tren: un viaje en el que todos  sus amigos y amigas éramos pasajeros y nos encontrábamos en compartimentos en los que cualquier cosa podía ocurrir. Alfonso Armado era el revisor perfecto: iba presentando a cada uno de los invitados, picando los billetes, hilando el camino de este tren.

El primer compartimento del tren que fletamos el pasado 15 de septiembre en el Círculo de Bellas Artes lo ocupó Gonzalo Cunill, actor que había trabajado en varias ocasiones los textos de John. Nos ofreció una interpretación de Los bosques, un bello relato de John que transcurre en un tren y que brindó a la revista fronterad cuando arrancó.

El siguiente compartimento estaba ocupado por Yves Berger y Pilar Vázquez, que leyeron a dos voces (en inglés y español) un texto que Yves escribió para este tren con el que John habría disfrutado mucho.

Marisa Camino nos mostró junto con Nacho Fernández algunos de los dibujos que durante años estuvo creando a cuatro manos con John. Aprendieron a construir un lenguaje cuando las palabras de uno eran ininteligibles para las del otro. Ruper Ordorika ofreció una bella canción en euskera que pensaba cantarle en su casa de a París a John. Pero no pudo llegar a tiempo y se la cantó en el teatro.

Ramón Vera y yo estuvimos hablado de cómo John nos entretejía. De los puentes y las pieles. De cómo fue él quien puso a los campesinos de nuevo en el centro del discurso literario y político, de la historia.

Manuel Rivas llegó con los bolsillos llenos de resistencias: palabras que John nos había regalado para ofrecer una visión diferente de la del poder. Gervasio Sánchez se dirigió a Yves para recalcar la cota humana de su padre.

En el siguiente compartimento, Lali Bosch acompañó con palabras de John la danza estremecedora de María Muñoz y Pep Ramis ante un bosque vivo. ¿Podrías bailar el recuerdo de una persona que te está recordando?

Ixiar Rozas interpretó con María Muñoz una partitura en la que las palabras iban mutando lentamente para ofrecernos presencia, ser, sentir.

Juan Cruz, quien fue editor de John muchos años en Alfaguara, compartió espacio con Ricardo Calero que contó su viaje y encuentro con John en su casa de Quincy, en la Alta Saboya.

Isabel Coixet estuvo hablando sobre un documental que comenzó el día que conoció a John y que está por acabar, y del que el Tren de John a Berger en el Círculo de Bellas Artes será parte.

Esos fueron los pasajeros visibles. Los invisibles, todos aquellos que hicieron que las luces estuvieron iluminando a quien hablaba, que la música crease el ambiente del tren, que los suelos estuvieran limpios, que las copas de vino estuvieran llenas para poder brindar por John. Gonzalo Maestre y su música, Ángel Haro y sus proyecciones,  Juan Alberto Ramiro y su equipo de técnicos, Laura Manzano coordinando todo desde el Círculo, Diego Lozano y las bodegas Juan Gil que obsequiaron todas las botellas de vino para el evento y los 500 espectadores que llenaron la estación en la que se convirtió esa noche el teatro Fernando de Rojas.

John nos juntaba y se empeñaba en que nos conociéramos. Una vez que se ha ido nos ha vuelto a regalar este momento en que nuestras pieles se juntan y podemos responder a la pregunta ¿Quién va a dotar de sentido de sentido ahora a lo que nos ocurra? ¿Quién va a trazar los caminos de la resistencia? Nosotros. Un nosotros amplio que nos atañe a todas. Ya no hay un parapeto detrás del que ponerse. Ya no está John. Pasamos a primera línea. Pero juntos.

Leticia Ruifernández19 de Septiembre 2017.


Libro: Y nuestros rostros, mi vida, breves como fotos

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· Agradecimiento especial para el evento de John Berger en Madrid: Bodegas Juan Gil

 

El hombre del traje negro: la magia de Ana Juan ilustrando a Stephen King: ¡maestro del terror!

La ilustradora Ana Juan ha desplegado sus trazos más oscuros y sugerentes para ilustrar uno de los relatos más célebres de Stephen King. El archiconocido y prolífico autor de novelas de suspense y terror debuta en Nórdica Libros con una compañía inmejorable: compartimos algunas de las impresionantes ilustraciones de Ana Juan.

¿Quieres leer las primeras páginas de El hombre del traje negro? → aquí

El hombre del traje negro

El hombre del traje negro ilustrado por Ana Juan ya está en librerías y os espera para inquietar vuestra lectura y llevarla a otra dimensión de impresionante intensidad tenebrosa.

El hombre del traje negro - Stephen King

©Ana Juan (Ilustración para ‘El hombre del traje negro’, obra de Stephen King)

El hombre del traje negro - Stephen King

©Ana Juan (Ilustración para ‘El hombre del traje negro’, obra de Stephen King)

El hombre del traje negro - Stephen King

©Ana Juan (Ilustración para ‘El hombre del traje negro’, obra de Stephen King)

El hombre del traje negro - Stephen King

©Ana Juan (Ilustración para ‘El hombre del traje negro’, obra de Stephen King)

El hombre del traje negro - Nórdica Libros

©Ana Juan (Ilustración para ‘El hombre del traje negro’, obra de Stephen King)

«Ahora soy un hombre muy viejo, y esto es algo que me ocurrió cuando era muy joven, con sólo nueve años. Fue en 1914, el verano después de que mi hermano Dan muriera en un prado y tres años antes de que Estados Unidos entrara en la Primera Guerra Mundial. Nunca le he contado a nadie lo que ocurrió en la bifurcación del río aquel día, y nunca lo haré… al menos de palabra. Sin embargo, he decidido escribirlo en este libro que dejaré en la mesilla junto a mi cama. No puedo escribir de corrido, porque ahora las manos me tiemblan terriblemente y apenas tengo fuerzas, pero no creo que me lleve mucho tiempo». Stephen King en El hombre del traje negro

Este extraordinario relato de Stephen King, ganador de los premios World Fantasy Award y O. Henry, es un homenaje a Nathaniel Hawthorne y su cuento «El joven Goodman Brown», que incluimos en esta edición.

Ver libro: El hombre del traje negro · Ver autor: Stephen King · Ver ilustradora: Ana Juan

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Los 11 años de Nórdica, ¡libro a libro! | Catálogo 2006-2017 y próximas novedades

Editando y leyendo, los años pasan volando y toca, cómo no, ir organizando año tras año la biblioteca para que cada título tenga su merecido lugar.

Con esta simple y esencial idea utilizada desde el inicio de los tiempos, compartimos nuestro catálogo actualizado, ilusionados al ver cómo cada una de las colecciones ha ido creciendo a su propio ritmo y manera, comenzando por la colección que da un mayor sentido y el nombre de nuestra editorial: colecciónletrasnördicas. Cómo no, nuestra querida colecciónilustrados, que acerca la literatura para adultos y la ilustración de la mano de los mejores ilustradores nacionales. En el ámbito de la narrativa, la colecciónotraslatitudes ha seguido sumando títulos y autores que disfrutamos editando aunque sus historias ocurran en países cálidos y muy alejados del Norte de Europa. De hecho, sin sus obras, Nórdica Libros tampoco sería lo mismo. Como pequeños e inéditos compañeros de viaje, los títulos de la colecciónminilecturas completan el panorama literario de nuestra editorial que, como quizás sabréis, arrancó dos nuevos senderos por la vía del cómic y de la literatura infantil con nørdicacómic y nørdicainfantil.

Situados ya en el mapa de nuestras ediciones y sin alargarnos más allá de cuál podrá ser el próximo título de la editorial que queráis descubrir, compartimos nuestros catálogos actualizados a día de hoy y avanzamos, también, los próximos títulos que irán llegando a librerías hasta el verano.

  

Fernando Vicente o el ilustrador que recorre siglos de lecturas y sus grandes figuras literarias

Con la llegada a librerías de Las almas muertas de Gógol, la colección de nórdicailustrados ha llegado a la emocionante cifra de 100 títulos. A lo largo de estos diez años, la edición de narrativa ilustrada ha ganado espacio en las librerías, ha crecido en número de lectores y lectoras y, del mismo modo, también se ha hecho un hueco en los medios especializados y en la prensa cultural. Sin duda, la incorporación de nuevos ilustradores e ilustradoras en los títulos, ya sean clásicos o contemporáneos, ha sido determinante. Gracias a su trabajo hemos recibido nuevas propuestas realmente originales, arriesgadas, sorprendentes y capaces de convertir la lectura de títulos ilustrados en una experiencia de lectura que realza tanto los trazos como el placer del texto original.

Situados en el terreno de la literatura ilustrada, bien ubicados en este 2017 o remontándonos veinte años atrás, reconoceremos el nombre y el trabajo de Fernando Vicente al instante. En Nórdica, su trabajo nos acompaña desde hace casi tantos años como la editorial y sus libros han significado mucho para nuestra labor editorial. Además, como también nos comentará en la entrevista que aquí compartimos, su trabajo como caricacturista ha sido tan importante para él como para todos aquellos y aquellas que comenzamos mejor el día desayunando o saliendo de casa acompañados por los autores y autoras que nos han hecho crecer como lectores.

El hombre que pudo reinar de Rudyard Kipling. Ilustración de Fernando Vicente.

 

Tus trabajos como ilustrador de obras de narrativa se han convertido en referentes más allá de los títulos en Nórdica Libros. Por ejemplo, la ilustración que hiciste para el cartel de la Feria del Libro de Madrid 2015 o para la escuela de escritura de l’Ateneu barcelonès. ¿En qué momento se cruzaron en tu trayectoria la ilustración propiamente dicha y los referentes literarios? ¿Hasta qué punto este nexo ha sido importante y enriquecedor dentro de tu trayectoria profesional?

Si, es cierto, hace casi 20 años que empecé a colaborar con el suplemento cultural de El País Babelia, es en ese momento cuando empiezo a hacer trabajos más literarios. Yo provengo de la ilustración de prensa pero hasta ese momento mis ilustraciones no habían tenido tanto que ver con el mundo de la cultura. Es en ese momento cuando empiezo a colaborar con Babelia que ilustro por primera vez a libros y escritores. Desde entonces, cada vez más las editoriales han ido llamándome por ese tipo de trabajos.

Creo que ha sido muy importante para mi trayectoria profesional porque después de hacer estos trabajos he podido hacer tanto portadas de libros como ese cartel que mencionas de la feria del libro y todos mis libros ilustrados.

Tu trabajo como ilustrador en Nórdica viene de lejos. Por ejemplo, mencionamos tu trabajo en Estudio en Escarlata, El hombre que pudo reinar o Alicia a través del espejo, entre muchos otros. ¿Qué títulos han sido especialmente estimulantes para ilustrar? ¿Qué títulos han supuesto un mayor reto y cómo lograste, en su momento, conseguir los resultados que buscabas?

Nórdica acaba de cumplir 10 años y yo creo que empiezo trabajar con la editorial 2006. Desde entonces hasta ahora tengo una fructífera relación, llegando a ilustrar seis títulos hasta el momento.

Sherlock Holmes por Fernando Vicente.

Con Nórdica tengo dos o tres libros que para mí en principio fueron un encargo un poco especial, el primero de ellos es un libro de Goethe, El juego de las nubes. El libro habla sobre la formación de las nubes y su tipología; para abordarlo, relacioné cada una de las ilustraciones a uno de los títulos importantes en la bibliografía de Goethe. Sin embargo, las verdaderas protagonistas son las nubes que gravitan sobre los personajes del libro.

Un segundo libro raro que he hecho con Nórdica es Eirik, el rojo. El libro es una saga vikinga y su lectura podría ser difícil, pero en cambio para ilustrar resulta muy bonito: cuenta las hazañas de estos vikingos que llegaron a Estados Unidos buscando sitios que conquistar.

 

Otro título complejo es El manifiesto comunista de Karl Marx y Friedrich Engels. Ilustrar el libro supuso un reto muy importante para mí debido a la relevancia de la obra dentro del pensamiento del siglo XIX. Cuando me lo encargó Diego Moreno, editor de Nórdica Libros, le pregunté: “¿tú crees que realmente puede interesar este libro al público actual?”. El libro tiene seis reediciones hasta la fecha y confirma que fue una buena idea. En concreto, El manifiesto comunista lo ilustré abordando una mezcla entre ilustración clásica y collage y quedé muy contento con el resultado.

El manifiesto comunista de Karl Marx y Friedrich Engels ilustrado por Fernando Vicente.

En estos momentos estoy metido en otro trabajo para Nórdica con el mismo perfil: se trata de  Diez días que estremecieron el mundo de John Reed; esos 10 días de octubre de 1817 en los que nació el germen de la revolución soviética. Este año se cumplen dos siglos de aquella fecha y, de nuevo, este trabajo me resulta apasionante. Regresando a las obras publicadas, estoy especialmente contento de la última: Creo que Alicia través del espejo de Lewis Carroll es uno de mis mejores libros ilustrados.

Alicia a través del espejo

Alicia a través del espejo - Nórdica Libros

Alicia a través del espejo - Nórdica Libros

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Además de la literatura ilustrada, muchos lectores y seguidores recuerdan con especial cariño las ilustraciones figurativas de escritores y escritoras como Sylvia Plath, Franz Kafka o Roald Dahl. ¿Cuál es tu manera de plasmar con trazos los rasgos más característicos de un autor? ¿Qué piensas cuando te cruzas con alguien que lleva una de tus ilustraciones o toma un café usando las tazas que has ilustrado?

El Premio Nobel Tomas Tranströmer. © Fernando Vicente.

Hace 13 años empecé a hacer caricaturas para el diario El País, nunca las había hecho. A lo largo de estos años, he retratado más de 300 escritores (para Babelia, Nórdica y otras editoriales). Para mí, la verdad es que siempre es un trabajo muy gratificante. Muchos de estos escritores tienen auténticos fans; por ejemplo, recuerdo con especial cariño a Cortázar: lo he visto impreso de todas formas. Me hizo mucha ilusión recibir una foto que me mandó un amigo de la tumba de Cortázar en la que podías ver un papel impreso con mis caricaturas.

Julio Cortázar. © Fernando Vicente.

Como lector, ¿cuáles han sido tus lecturas más estimulantes? ¿Y qué nos puedes comentar acerca de tus escritores favoritos?

Con mi trabajo de ilustrador siempre tengo un libro sobre la mesilla en el que estoy trabajando y por eso me es muy difícil tener lecturas propias. Por lo general, cuando no tengo un libro que ilustrar, me gusta mucho leer novela negra ya que me sirve para desengrasar.

Algunos de mis escritores favoritos los he leído e ilustrado como caricatura al mismo tiempo y con ellos me une un lazo entrañable. Por ejemplo, me ocurre con Bolaño. Lo he caricaturizado tres o cuatro veces leyendo varios de sus libros. Otro autor con el que me ocurre es Eduardo Mendoza: he leído todos sus libros y he hecho la portada de su último libro El secreto de la modelo extraviada.

Recientemente y hasta el 20 de abril de este año se puede disfrutar de tu trabajo en la exposición Clásicos Ilustrados en Madrid (complejo ‘El Águila’, entrada gratuita), ¿cómo surgió la idea de reunir todos tus trabajos literarios y cómo valoras tu evolución a lo largo de todos estos años?

La idea parte de la subdirección general del libro de la Comunidad de Madrid y estoy muy contento de que se haya podido realizar finalmente de forma tan espléndida. En ella se recogen 10 años de ilustraciones para libros con textos clásicos. La exposición recorre estos diez años cronológicamente y se ve claramente cierta evolución. Los trabajos empiezan con Peter Pan y Momo, los dos primeros trabajos ilustrados que hice, en este caso infantiles, y termina con Alicia través del espejo, que es por ahora mi último trabajo.

Por otro lado, también se nota una evolución del trabajo infantil y los últimos libros que son para adultos, como Sherlock Holmes, Cumbres borrascosas, el hombre que pudo reinar o Mansfield Park.

En la actualidad, podemos afirmar que en España la ilustración literaria goza de muy buena salud. Confiamos, también, en que ilustradores e ilustradoras jóvenes se verán atraídos por este campo de enormes posibilidades. ¿Qué consejos, ideas o apuntes podrías dar a aquellos que estén empezando o que se planteen cómo hacerlo para ilustrar títulos de narrativa?

El único consejo que doy siempre al que empieza es trabajar mucho y perseverar. Creo que nuestra profesión es una carrera de fondo y es muy difícil llegar y triunfar; mejor ir tomando los trabajos uno a uno y resolverlos de manera que puedan hacerte crecer profesionalmente.

La baraja literaria ilustrada por Fernando Vicente: para los que disfrutan con el juego más allá de si ganan o pierden: ¡la partida entre la ilustración y la literatura es infinitamente más apasionante!

Para terminar, como pregunta idónea para fisgones y curiosos ¿a qué autores u obras esperas con ganas tener la ocasión de ilustrar?

Siempre he pensado que me gustaría ilustrar Moby Dick. Me parece que el texto tiene imágenes muy potentes, pero eso también depende un poco del momento editorial actual en el que hay dos ediciones ilustradas del libro y eso hace difícil emprender la tarea, así que habrá que esperar unos años. Otra cosa que me gusta mucho ilustrar son los libros de época: el siglo XIX me parece maravilloso: ya he hecho un par de obras de esta época y no me importaría hacer alguna más, o incluso alguna del siglo XVIII.

Más información: Fernando Vicente

Tienda de productos literarios Nórdica Libros

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Aparece en Madrid el asombroso ilusionista… ¡Harry Houdini!

No hay duda: Harry Houdini fue uno de los mayores magos e ilusionistas de todos los tiempos y un genial especialista en realizar grandes espectáculos de escapismo (una de sus hazañas más increíbles consistió en escapar de una caja cerrada con llave, sellada con cinta de acero y lanzada a las aguas del puerto de Battery Park en Nueva York).

Harry Houdini

 

Traficantes de milagros y sus métodos - Nórdica Libros

El brillante mago norteamericano sabía (quizás mejor que nadie y posiblemente debido a su profesión) que las cosas no siempre son lo que parecen. Lo reconocería en su libro Traficantes de milagros y sus métodos, que publicamos en Nórdica Libros con las magníficas ilustraciones de Iban Barrenetxea: «mi vida profesional ha sido una cadena constante de desilusiones, y muchas de las cosas que causan asombro a la mayoría de los hombres no son más que el pan nuestro de cada día en mi negocio.»

En su fascinante libro habla de «las historias de algunas de las extrañas personas y atípicos artistas» que encontró  en sus investigaciones insólitas. Houdini sentía una enorme fascinación por los grandes magos de todos los tiempos y gran parte de sus aprendizajes vinieron de lo que fue descubriendo al adentrarse en sus vidas.

Gracias a la impresionante exposición inaugurada en Madrid este febrero de 2017 en el espacio Fundación Telefónica, y que podrá visitarse hasta el 28 de mayo de 2017, podemos conocer de cerca su figura y su magia. Al igual que con sus trucos, en la exposición podremos ir incluso más allá.

En este proyecto expositivo la figura de Houdini como personaje público y su interesante bibliografía, se entremezclan con la filosofía y el pensamiento de una etapa fundamental para la historia de occidente, en la que los valores de la modernidad comiencen a quedar impregnados en todos los sectores de la sociedad y se extienden a nivel planetario.

Comisariada por Miguel A. Delgado y María Santoyo, la exposición invita al público a dejarse seducir por la magia, la única ciencia que se rige por las leyes del asombro.

Exposición: Houdini. Las leyes del asombro

Libro: Traficantes de milagros y sus métodos

Gloria Fuertes, en verso: homenaje a los 100 años de su paisaje interior

En 2017 se conmemora el centenario del nacimiento de Gloria Fuertes, una de nuestras poetas más queridas. En Nórdica siempre hemos tenido muy presente la edición de poesía, desde la afilada e irónica pluma de Dorothy Parker hasta el fuera de serie y Premio Nobel Tomas Tranströmer. Cómo no, también hemos editado obras de Sylvia Plath impregnadas por su sublime lucidez literaria (¡y hasta una antología de poesía danesa que nos lleva de Copenhague a París!).

Cuando llegó el centenario de Roald Dahl, en 2016, editamos El librero como homenaje, ilustrado por Federico Delicado. Nos ilusiona reivindicar este año la poesía de Gloria Fuertes, y que su centenario no sea más que la chispa que enciende el apetito para disfrutar con sus versos. Geografía humana y otros poemas es nuestro pequeño homenaje.

Geografía humana y otros poemas - portada - Nórdica Libros 2017

Geografía humana y otros poemas de Gloria Fuertes.

 

Gloria Fuertes llegó al mundo en el madrileño barrio de Lavapiés, en el seno de una familia humilde, y siempre estuvo, como señala Luis Antonio de Villena en el prólogo de esta edición, «del lado de los humillados y ofendidos y de los perdedores de la clase que fueran». Fueron muy leídos sus textos infantiles y ese éxito eclipsó el resto de su impresionante obra. Esta pequeña antología pretende hacer una modesta contribución al mejor conocimiento de su labor poética, que es la obra de toda una vida, pues, como ella misma afirmó, «cada acto que hago es poesía».

 

 

 

La selección del libro reúne algunos de sus mejores poemas publicados entre 1950 y 2005, en diálogo con el brillante trabajo gráfico que Noemí Villamuza ha creado para esta edición. Y como epílogo, el poema que su querido amigo José Hierro escribió para ella, «Hablo con Gloria Fuertes frente al Washington Bridge».

Condición humana y otros poemas - Nórdica Libros

Poema de Geografía humana y otros poemas de Gloria Fuertes. Ilustrado por Noemí Villamuza.

«Pocos poetas modernos han sido tan leídos y populares como Gloria Fuertes —que llegó a ser hasta personaje de sketches cómicos—, pero pocos poetas también tan incomprendidos, en un afán malo y torpe de que la sabia facilidad le restara prestigio» Luis Antonio de Villena

Geografía humana y otros poemas | Gloria Fuertes | Noemí Villamuza

  • El 27 de febrero, en librerías y en vuestro paisaje interior literario.

¡Nórdica en librerías! — Agenda Febrero 2017

  • Nórdica Cómic es la gran protagonista de nuestro calendario para este febrero de 2017: ¡Te invitamos a descubrir las últimas novedades de la colección!

‘155’. La novela gráfica de Agustín Comotto basada en la vida del anarquista Simón Radowitzky.

3 de febrero —  19:00h | Bilbao

155 de Agustín Comotto

Ilustración de ‘155’, la novela gráfica de Agustín Comotto basada en la vida del anarquista Simón Radowitzky.

Agustín Comotto presentará su novela gráfica 155 en la librería Joker de Bilbao.

3, 4 y 5 de febrero | San Sebastián

La caída de la casa Usher © Agustín Comotto.

Ilustración de ‘La caída de la casa Usher’. © Agustín Comotto.

Nórdica Cómic estará presente en ComiKD, la I Feria del Cómic de San Sebastián (stand nº14). Además, el 4 de febrero, Agustín Comotto firmará sus libros publicados en Nórdica: 155, La caída de la casa Usher y Veinte mil leguas de viaje submarino (horario por confirmar).

21 al 26 de febrero | Madrid

Veinte mil leguas de viaje submarino. Ilustración de Agustín Comotto.

Ilustración de ‘Veinte mil leguas de viaje submarino’. © Agustín Comotto.

Al igual que el año pasado, Nórdica Libros participa en JUSTMAD8, la Feria de arte emergente,
que celebra su octava edición. Muy pronto confirmaremos los ilustradores que podrán
acompañarnos para firmar sus obras.
¡Nos encantará encontrarte a lo largo de este mes y seguir compartiendo nuevas lecturas!

 

Actualizaremos el post con los posibles cambios y horarios y seguramente llegarán más eventos que
añadiremos lo antes posible. 📙 ❤❄️

 

El sueño de Julio Cortázar, en verso

En la antología Pameos y meopas, Julio Cortázar publicaba en 1971 sus primeros poemas, escritos entre 1951 y 1958. Su imaginario literario comenzaba a impregnarse por aquellos sitios en los que había vivido o estado, de Buenos Aires a París, pasando por Roma.

 

© Pablo Auladell

Ilustración de Pablo Auladell del libro Pameos y meopas.

 

Desde Nórdica Libros te invitamos a disfrutar de Pameos y meopas, ilustrado por Pablo Auladell (Premio Nacional de Cómic 2016), libro que rinde homenaje al Cortázar menos leído, al poeta tímido y reticente. Desde nuestro blog compartimos su poema El sueño, tan corto y certero como la impresión que nos queda cuando súbitamente despertamos de uno de ellos, rodeados por la inmensidad de la noche.

El sueño

El sueño, esa nieve dulce
que besa el rostro, lo roe hasta encontrar
debajo, sostenido por hilos musicales,
el otro que despierta.

Julio Cortázar

'El sueño', un poema de Julio Cortázar en 'Pameos y meopas'

La foto de Karen Blixen con Marilyn Monroe, en palabras | El bolso de Blixen

El bolso de BlixenUn escritor o escritora y su prenda predilecta son los dos ingredientes literarios que llevan tiempo cocinando juntos el escritor Jesús Marchamalo y el ilustrador Antonio Santos. En Nórdica Libros hemos tenido la suerte de publicar ya tres combinaciones inconfundibles: Retrato de Baroja con abrigo, Kafka con sombrero y Pessoa, gafas y pajarita. A esta deliciosa colección de pequeñas lecturas ilustradas se incorpora El bolso de Blixen.

La cura para todo es siempre agua salada: el sudor, las lágrimas, el mar.

Karen Blixen

Esta nueva colaboración entre Marchamalo y Santos se adentra en la vida de Karen Blixen, la escritora danesa que se hizo mundialmente famosa por su libro Memorias de África. En Nórdica Libros hemos tenido la suerte de publicar su correspondencia cuando Blixen regresó del continente africano: Cartas desde Dinamarca.

El bolso de Blixen comienza con una imagen singular: la foto de Blixen y Marilyn Monroe tomada en Nueva York en febrero de 1959. Compartimos las primeras páginas del libro y esperamos que los hallazgos dentro de El bolso de Blixen crezcan con la lectura en vuestras manos.

«Hay una foto suya con Marilyn Monroe tomada en Nueva York en febrero de 1959. Marylin esplendorosa, inmensamente rubia, con un elegante, carnal, vestido negro escotado como un escaparate y una estola de piel sobre los hombros. La baronesa, sentada a su lado sobre un descalzador, minúscula, los ojos negros, vivos, perfilados de khol y una sonrisa exánime.

Viste un traje gris, un chal alrededor del cuello y tapándole el pelo, y un collar de perlas tan discreto que parecía invisible. Una anciana espectral que caminaba extrañamente erguida, diríase casi ingrávida, flotando sobre el suelo como una aparición. Pesaba entonces apenas treina y seis kilos y lucía una cadavérica elegancia, una aristocrática decrepitud de pómulos marcados y profundas arrugas, y una nariz aguileña, afilada como el pico de una cordillera.

Bolso Karen Blixen

Las había invitado a su casa, en Nyack, frente al Hudson, su amiga Carson McCullers, que esa misma mañana había enviado al mayordomo a buscar uvas blancas y ostras, lo único que comía la baronesa, acompañadas de champán y, a veces, caprichosa, de algún espárrago blanco que tragaba sin masticar.

Arthur Miller, que se sentó a su lado en la mesa del comedor, de mármol negro —candelabros y cubiertos de alpaca y manteles de hilo—, le preguntó si no era insana esa dieta tan singular y estricta, y ella, clavándole los ojos con desprecio y un mohín de niña consentida, le contestó:

—A mis médicos también les horroriza, pero soy vieja —dijo— y como lo que quiero.

Tres días después de aquella cena, fue ingresada en un hospital aquejada de malnutrición aguda. Sufría sífilis, anorexia severa, una larga dependencia de anfetaminas y somníferos, y consumió, durante años, a diario, unas gotas de arsénico diluidas en un vaso de agua.

Una vez, a Abdulai, uno de sus criados, se le olvidó el agua y ella, absorta en la lectura, se lo bebió sin rebajar, de un trago. Estuvo a punto de morir envenenada, pero la salvó Dumas; recordó, de repente, aquella historia en La reina Margot y el antídoto que le daban al rey Carlos IX: leche con una clara de huevo que, entre náuseas y toses, la garganta abrasada, le salvó a ella la vida.

karen-blixen

Fumaba también de manera compulsiva, más de dos paquetes diarios de cigarrillos que en sus manos, nervudas, dedos largos y venas prominentes, llamaban la atención por su blancura.n

Y allí, junto a ella, en la fotografía, inmenso, un bolso de piel clara —asas cortas y cierre de boquilla— que protege con uno de sus brazos, como si alguien se lo fuera a robar.

¿Qué llevaría la anciana baronesa, qué secretos recónditos, qué misterios guardados en el bolso?

¡Encontrarás la continuación de la historia en tu librería favorita!

El bolso de Blixen | Autor: Jesús Marchamalo | Ilustrador: Antonio Santos

Más libros de Jesús Marchamalo y Antonio Santos:

Kafka con sombrero

Pessoa, gafas y pajarita

Retrato de Baroja con abrigo